Entregarse





    “Entregarse” se dice fácilmente;

pero es una palabra

que se escribe con sangre,

la que sigue manando

de aquella roca viva

y fecunda semillas de evangelio

por todo el universo.

Entregarse es morir en el empeño

de otra vida soñada en esperanza.

Igual que los trigales

que ayer fueron semillas diminutas

y hoy visten de hermosura nuestros valles.

Como lluvia,

mansamente estregada a la besana,

se transforma en radiante

fulgor de primavera.

Como ríos

que vierten su caudal y se convierten

en mares sin riberas.

Entregarse es vivir otra vida distinta,

abierta al sol y al viento

de nuevos horizontes,

donde amanece Dios cada mañana

para estrenar el júbilo

de su esplendente luz resucitada.

Miguel Combarros