LA TERNURA QUE ME VINO A SALVAR





   Vuelvo a nacer lejos de aquí

y aseguro que te voy a encontrar.

Ya no podemos dejar

la dependencia que unió dos corazones.

Aunque distintos van caminando a su pesar.

Nuevamente se tendrán que buscar.


     Tú eres la paz, tú eres la flor,

la ternura que me vino a salvar.

Yo soy la espina mortal

que clava un viejo dolor.


     Las diferencias en la distancia

el tiempo las borrará

y los contrastes se atraen.

Las coincidencias suelen matar

el afán de indagar quién eres tú.



     Cedamos más, busquemos luz,

el orgullo no ennoblece el amor,

la tolerancia es valor

para salvarnos los dos.

Pablo Milanés