Enero
Febrero
Marzo
Abril
Mayo
Junio
Julio
Agosto
Septiembre
Octubre
Noviembre
Diciembre

Este año la oración vocacional va dedicada

a la VOCACIÓN Y MISIÓN DE LAS FAMILIAS.

Quizá sea la vocación que pone más claramente sobre la mesa

la necesidad de rezar cada día para que se constituya verdaderamente en familia.

 

Estoy seguro que los padres y madres que se acercan

a esta página de oración vocacional sabrán agradecer

a este grupo de gentes que cada día de cada mes

reza por una intención vocacional.

Y es que la necesidad de familias que han de aprender juntas a vivir,

que han de aprender la experiencia del respeto,

de la mutua estima y más aún del perdón,

hoy la sentimos como una prioridad en nuestra sociedad y en nuestra Iglesia.

 

Cuando me reúno con los padres novatos en la charla de preparación al BAUTISMO

les hablo de la aventura de hacer una familia.

Todos están de acuerdo en que ese primer o segundo hijo/a les ha cambiado

y que son diferentes antes de haber nacido aquellos

y que están desconcertados.

 

Pero aún más cuando me reúno con los padres y madres

de los adolescentes de la catequesis de CONFIRMACIÓN,

aún más me aseguran que aquello es una aventura de la que no se sabe el final.

Que es difícil saber llevar a los hijos e hijas, que están confundidos.

 

Esta oración quiere ser una caricia desde la fe a nuestras familias,

a todas las familias.

Quiere ser ternura de Dios a nuestras familias.

Entendemos que hemos de fortalecer al grupo familiar,

que hemos de cuidarlo y protegerlo.

Esta es una misión prioritaria de todos nosotros célibes en el ministerio sacerdotal

o religiosos y religiosas que viven la castidad consagrada al Señor.

 

 La CULTURA DE LA VOCACIÓN ha de llegar al núcleo familiar.

No se vive en familia por puro instinto

o por necesidad de no estar solo

o para que haya alguien que me cuide y se acuerde de mi cumpleaños.

Se es familia, se vive en familia, por vocación de Dios.

El Señor elige a algunos de entre nosotros

para que realicen su PROYECTO FAMILIA a semejanza de la familia TRINIDAD.

 

Por amor a nuestras familias que nos han hecho vivir,

que nos han empujado a la aventura de dar vida

cuando ya la sentimos consciente y alerta.

Por amor a la SAGRADA FAMILIA DE NAZARET

que resume nuestras luchas y nuestras utopías verdaderas.

Porque el futuro de la humanidad pasa por la familia,

en palabras de Juan Pablo II,

este año lo dedicamos a rezar por la VOCACIÓN FAMILIAR.

                                                                                               volver