Agosto 2018




FUTBOLÍN EN SANÁ

Aquí, un grupo de niños juega en el casco antiguo de Saná,
la capital de Yemen, con un futbolín construido por ellos mismos.
Esos momentos recuerdan que hay que seguir caminando
a pesar de las incontables dificultades de la pobreza.
(Muheisen. 11/2010)


   Podría haber titulado la foto: JUEGOS Y POBRES. Ahí están mayores y más pequeños aprendiendo a vivir según valores admirables: organización, trato de materiales, colaboración y distribución de efectivos, arte y utilidad,… Ya quisieran muchos niños occidentales tener una escuela como esa a la puerta de casa… ¡Perdonad la ironía!

   Pero el asunto es impresionante. Quizá haya quien recuerde que jugar no consiste en acumular juguetes sino en construir relaciones, practicar la convivencia y el compromiso social y sobre todo, disfrutar de la imaginación y gozarse en ello. Los que tienen más imaginación más ayudan al juego de la vida.

   ¡Qué empeño de los niños mayores! ¡Qué atención en las caras de los más pequeños asomados al “estadio” por encima de los parapetos! Y más allá el papá y las caricias a su hijo y los pequeños jugando y abrazándose y el solitario viandante despreocupado. Esto es lo normal…

   Vocación al juego, desde nuestra pobreza o mejor desde la riqueza de la imaginación. En vez de trastos… imaginación. ¡La imaginación de los niños!

Septiembre
Octubre
Noviembre
Diciembre

De la realidad de lo que nos rodea, vienen las llamadas de Dios.
Son unos estupendos intermediarios porque de pronto me comprometen en una necesidad, pero luego me van transformando en lo mejor de mi mismo y, por fin, se van haciendo trasparentes hasta el punto que descubrimos de donde viene la voz que habíamos escuchado.
Las fotos nos acercan a la realidad y de ahí hay un paso a entender que me llaman a algo más que a mirar y observar la realidad.
      Aquí tenéis
FOTOVOC, la llamada que me viene de la fotografía. Cada mes nos encontraremos con una fotografía del mes precedente de algo que ha ocurrido. Quizá acontecimientos sobresalientes, las más de las veces pequeñas cosas apenas percibidas por los que vemos el telediario. Os deseo que encontréis la LLAMADA y os pongáis en camino.