Octubre 2018




SALOME PAZDHAVA

La gimnasta georgiana Salome Pazdhava
compite en la ronda clasificatoria de aro y pelota
durante los Campeonatos del Mundo de Gimnasia Rítmica,
en Sofía (Bulgaria). (Borislav Troshev EFE)


   Las gimnastas de Europa del este son tan perfeccionistas en sus trabajos que casi, casi no nos sorprenden. Pero miren despacio la foto de este mes. No sé si un salto se puede hacer con más perfección.

  Salome tiene 21 años y muchos trabajos y carrera por delante. Como cualquier atleta del cuerpo o del espíritu tiene que afrontar pruebas muy difíciles, de esas en que se pone en juego la propia vida.

  Hace dos años compitió con los pies inflamados y eso le llevó al puesto 16 de la tabla. El año pasado se dislocó el codo izquierdo… ¿Por qué no lo dejó de una buena vez? ¿Qué tenía dentro que le impulsó a buscar lo imposible? Este año participó en varios campeonatos: marzo, abril,… septiembre. En septiembre llegó la medalla de oro en pelota y aro.

  Son tantas y cada día, las experiencias de superación en nuestro mundo que da un poco pena, nuestro deambular entre preocupaciones. Es verdad son muchos los que se dejan llevar por la pereza, la comodidad y la desmotivación. Llegan un día al recodo del camino menos pensado y quedan allí fuera de juego.

   Vocación a la superación, sin duda. Mirando a los/las deportistas tenemos un libro abierto donde podemos aprender de su trabajo, de sus consejos, de su experiencia vocacional.


De la realidad de lo que nos rodea, vienen las llamadas de Dios.
Son unos estupendos intermediarios porque de pronto me comprometen en una necesidad, pero luego me van transformando en lo mejor de mi mismo y, por fin, se van haciendo trasparentes hasta el punto que descubrimos de donde viene la voz que habíamos escuchado.
Las fotos nos acercan a la realidad y de ahí hay un paso a entender que me llaman a algo más que a mirar y observar la realidad.
      Aquí tenéis
FOTOVOC, la llamada que me viene de la fotografía. Cada mes nos encontraremos con una fotografía del mes precedente de algo que ha ocurrido. Quizá acontecimientos sobresalientes, las más de las veces pequeñas cosas apenas percibidas por los que vemos el telediario. Os deseo que encontréis la LLAMADA y os pongáis en camino.