Diciembre 2019




REVOLUCIÓN PACÍFICA

Un padre y su hija visitan el monumento a la libertad,
restos de la cerca de alambre de púas que divide a Austria de la
antigua Checoslovaquia, en Devinska Nova Ves, Eslovaquia,
el 17 de noviembre de 2019, para conmemorar la pacífica
Revolución de Terciopelo que derrocó al régimen comunista
en la antigua Checoslovaquia hace 30 años.
JOE KLAMAR AFP, 19/11/2019

   La cerca del alambre de púas al atardecer nos sigue dando un mensaje siniestro de división y ruptura, de crueldad, de tortura. Es un testigo para que las generaciones de humanos no nos olvidemos de que esas cosas pasan y hacen sufrir a pueblos enteros durante muchos años.

   El papá y la niña en el contraluz son un recuerdo saludable. Porque somos nosotros los que debemos llevar a nuestros hijos a contemplar la barbarie de la guerra. Pero en este caso con un anuncio esperanzador enclavado en el corazón noble de hombres y mujeres.

   Hace 30 años parecía imposible que aquello fuera a terminar bien. Sin armas y sin ejército, con la razón y la poesía en la mano, muchos checoslovacos decidieron que era el momento de sacudirse el pesado telón de acero.

   Alzaron sus manos y se quedaron en las plazas y las calles de las ciudades. Con la fuerza de la convicción que se fortalece en el grupo, consiguieron una paz para el pueblo, un cambio en el gobierno y una cultura de la libertad frente al comunismo.


   Vocación a la acción pacífica que cambia el destino de las gentes. Acción pacífica, solidaria, enraizada en la razón y la historia de la gente.


De la realidad de lo que nos rodea, vienen las llamadas de Dios.
Son unos estupendos intermediarios porque de pronto me comprometen en una necesidad, pero luego me van transformando en lo mejor de mi mismo y, por fin, se van haciendo trasparentes hasta el punto que descubrimos de donde viene la voz que habíamos escuchado.
Las fotos nos acercan a la realidad y de ahí hay un paso a entender que me llaman a algo más que a mirar y observar la realidad.
      Aquí tenéis
FOTOVOC, la llamada que me viene de la fotografía. Cada mes nos encontraremos con una fotografía del mes precedente de algo que ha ocurrido. Quizá acontecimientos sobresalientes, las más de las veces pequeñas cosas apenas percibidas por los que vemos el telediario. Os deseo que encontréis la LLAMADA y os pongáis en camino.