Noviembre 2019




COSECHA DE MAÍZ

Un niño afgano se sienta en mazorcas de maíz después de la cosecha
en un campo en la provincia de Nangarhar, Afganistán,
PARWIZ, REUTERS 15/10/2019

   La cosecha es abundante. Los pequeños en la escuela, menos el más pequeño que está con los papás. Lo sentaron sobre el muro de mazorcas y se siente un poco preocupado. En la mano izquierda tiene “su” mazorca. Con la derecha no está claro si se apoya en el alimento o protege el alimento. Quizá sean las dos cosas. La mirada vigilante hacia la derecha puede parecer que protege lo suyo frente a los que quieran robar.

   Hoy día sabemos que la humanidad tiene instrumentos para producir alimentos para todos los habitantes del planeta Tierra y muchos más que vengan. Los poderosos no se inquietan por ello. Administran en bien de unos pocos lo que pertenece a todos.

   Pero quiero hacer otra reflexión. Se refiere a nuestro instinto de supervivencia. En seguida, aprendemos a diferenciar lo mío de lo tuyo, a defender lo mío, incluso a acumularlo sin preocupación por lo tuyo. Forma parte del proceso. A veces nos reímos cuando vemos a un pequeño que insiste “mío y mío”. Incluso frente a los hermanos mayores. El asunto es que no hay muchos espacios y tiempos en la educación en los que lo importante sea el nosotros. El nosotros adulto. El nosotros comunitario y global.


   Vocación al nosotros. Nuestra supervivencia no depende de proteger lo mío sino de cultivar lo nuestro. Sobre todo, en este mundo rico donde reina el individuo y sus tribus.

Diciembre

De la realidad de lo que nos rodea, vienen las llamadas de Dios.
Son unos estupendos intermediarios porque de pronto me comprometen en una necesidad, pero luego me van transformando en lo mejor de mi mismo y, por fin, se van haciendo trasparentes hasta el punto que descubrimos de donde viene la voz que habíamos escuchado.
Las fotos nos acercan a la realidad y de ahí hay un paso a entender que me llaman a algo más que a mirar y observar la realidad.
      Aquí tenéis
FOTOVOC, la llamada que me viene de la fotografía. Cada mes nos encontraremos con una fotografía del mes precedente de algo que ha ocurrido. Quizá acontecimientos sobresalientes, las más de las veces pequeñas cosas apenas percibidas por los que vemos el telediario. Os deseo que encontréis la LLAMADA y os pongáis en camino.