Octubre 2019




ÁRBOL VIEJO

Cuatro escolares palestinos juegan en un viejo árbol en el barrio de Shujaiya,
al este de la ciudad de Gaza (Palestina).
MOHAMMED ABED AFP, 11/09/2019


   Me van a permitir usar la foto para construir una metáfora sobre la educación. Me lo ha sugerido que hay en ella un grupo de niños estudiantes, dice la información.

   La educación se parece a un grupo de niños que juegan y se balancean en un viejo (¿sabio?) árbol. Pongo entre interrogantes y paréntesis lo de sabio porque si hablamos de educación el árbol debe tener sus años y ser sabio. Si no, no es posible esa aventura. Creo que educar se basa en la aceptación gradual de la sabiduría de una cultura por parte de los estudiantes a través de unos testigos que son los maestros, profesores y profesoras.

   Y es verdad, para un educador es frecuente el pensamiento que duda si los alumnos no estarán simplemente pasando el tiempo y jugando a aprender, o jugando nada más. Pero, ¡qué bien! El juego es una dimensión profunda de todo ser humano que consiste en experimentar sobre un asunto con buen humor, con entrenamiento y sin hacerte daño.

   Pero quiero subrayar lo de árbol. El educador se parece a un árbol o quizá a la sabia de un árbol milenario que va infundiendo vida en hojas, flores y frutos. Tengo delante de mí unos cipreses, unos alargados como una aguja, otros cónicos y bastante despeinados, ¡Qué maravilla!


   Vocación a educar en la sabiduría de la naturaleza. Muy unidos a la naturaleza. Si los niños de una ciudad (la mayoría de la población) no saben lo que es una vaca, ¿qué coño vamos a educar en ecología perdurable? ¡Perdón por el exabrupto!

Noviembre
Diciembre

De la realidad de lo que nos rodea, vienen las llamadas de Dios.
Son unos estupendos intermediarios porque de pronto me comprometen en una necesidad, pero luego me van transformando en lo mejor de mi mismo y, por fin, se van haciendo trasparentes hasta el punto que descubrimos de donde viene la voz que habíamos escuchado.
Las fotos nos acercan a la realidad y de ahí hay un paso a entender que me llaman a algo más que a mirar y observar la realidad.
      Aquí tenéis
FOTOVOC, la llamada que me viene de la fotografía. Cada mes nos encontraremos con una fotografía del mes precedente de algo que ha ocurrido. Quizá acontecimientos sobresalientes, las más de las veces pequeñas cosas apenas percibidas por los que vemos el telediario. Os deseo que encontréis la LLAMADA y os pongáis en camino.